Nescafé: Una gran campaña y una polémica similitud

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Hace unos días, llegó a mi muro de Facebook una publicación que compartía una llamativa y muy creativa campaña por parte de Nescafé en México. La publicación, posteada en la página titulada “Buena publicidad”, hacía más que honor a ese nombre:

El origen de estas imágenes provenía de LinkedIn, en donde una de las mentes detrás de la campaña lo compartía, recibiendo elogios y reconocimiento de distintos profesionales por tan buen trabajo.

Sin embargo, hace unos días, la reconocida página en instagram de temática publicitaria “Insight Perú” compartió con sus seguidores un interesante descubrimiento. La idea de Nescafé era extremadamente similar a la ejecutada el año pasado por McCann para una campaña de la marca Mucinex, en Estados Unidos, la cual también gozó del reconocimiento de los medios especializados.

Como pueden apreciar, la campaña no solo hacía uso de una taza, sino de distintos elementos que en la correcta posición se asemejan a una mascarilla, sea como sea: la idea de la taza estaba ahí. Así, algunas personas en los comentarios no tardaron en plantear la cuestión a la persona detrás de la campaña de Nescafé.

Si bien no ha habido contestación hasta ahora, se originó un pequeño debate entorno a si esto era una increíble coincidencia, inspiración o, una palabra más fuerte, plagio. En la publicación mencionada de @insight_pe también se planteó la pregunta, en donde podemos encontrar más opiniones al respecto, y como podrán ver, oscilan entre gente decepcionada y gente que apuesta por una cuestión de referencia creativa.

Para quién escribe, resulta evidente que, dado el grado de similitud entre propuesta y temática, es muy difícil que se trate de una coincidencia. Yo apostaría a que no se trata de un tema de copia o plagio, sino de inspiración, pero debo reconocer que tal afirmación no llega a cerrar del todo, sobre todo luego de leer la propia apreciación del público (que es al fin y al cabo quien lo consume). 

Esto deja abierta una serie de preguntas, muy importantes, que considero que debemos plantearnos todos aquellos que hacemos publicidad. Sabemos que, como creativos, tal cosa como “la idea original y primigenia” no existe, nuestra creatividad es el producto de la convergencia de los distintos productos e información que consumimos en nuestro día a día, pero ¿cuál es la línea que separa a la “inspiración” de la “copia”? ¿De qué manera una “mala praxis” como el plagio podría terminar por afectar el acto publicitario?

Para pensar.

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